miércoles, 23 de mayo de 2018

IMITANDO A SAFO






IMITANDO A SAFO

Comemos las manzanas de la noche
como lo haría, sin lugar a dudas,
la dulzura de Safo,
poetisa que amó su vehemencia
y los placeres de la vida.
Con las lenguas, tocamos suavemente
el origen del punto más distante
al lugar donde nace la saliva
y toman su conciencia los sabores
de las frutas salvajes.
Nos colocamos bajo nuestra fiebre
y buceamos en un momento inasible.
Decoramos las nubes de este cielo,
creado a nuestra imagen,
con el líquido espeso del placer.
Tomamos como lema de la noche
que la dimensión del espacio
posee los volúmenes
de dos lenguas entrelazadas.
No nos importa hablar con nuestros cuerpos
del mismo pensamiento
y distintos matices:
nuestro lenguaje es cómplice.
No hay palabras con las que describir
la plenitud del éxtasis.
Tampoco nos importa repetirlo.


(SECRETOS DE AMANTES)
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Mariano Valverde Ruiz (c)