martes, 3 de septiembre de 2019

MI VIDA (VERSIÓN 31-8-2019)



MI VIDA

Mi vida es un lentísimo poema
que pretende, a su modo,
luchar contra la adversidad
para construir belleza
y regalarla al mundo.

Mi vida es una brizna de hierba
que se levanta del suelo
mientras expiran las flores del mal
en la égloga solemne de los días,
la visión contrapuesta de un paisaje muy oscuro
que aspira a ser azul purísimo.

Mi vida es permanente aprendizaje
para compartir la enseñanza
como forma de vida,
y continuar la tradición
de la verdad y la palabra,
como hizo Machado.

Mi vida es un taller de vagas ilusiones
que se derraman por el aire,
se debilitan en el vuelo
y yacen en la tierra convertidas en barro
después de ser prohibidas
por los astrólogos del oro,
esos seres sin alma
que salen de sus buhardillas
para soltar a los perros urbanos
que ladran a las sombras.

Mi vida es todo el mar de los poetas
llevando la bondad en su oleaje,
el velero de Alberti, el árbol de Neruda,
la voz de Hernández y de tantos otros,
el mensaje del tiempo y la esperanza
que se convierte en gota creativa
dentro de los océanos
que alimentan el alma de los hombres
sobre la superficie de todos los planetas.

Mi vida es la paloma
que viaja siempre al sur de todo mapa
buscando los valores que nutren la existencia.
Mi vida es tiempo alerta en un instante efímero,
el viento fugaz de levante
que viaja y muere donde ha nacido.
Mi vida es tan auténtica
como el primer amor adolescente
que crece hacia la luz buscando las amarras
que dejen a su barco en buen puerto.
Mi vida es esfuerzo constante
para que el mal no llegue hasta los que amo
y poder resguardarlos de la intemperie.

Pero mi vida no será completa
si no defiende la cultura,
las palabras escritas y la voluntad creadora
como la única forma de ser hombre,
porque un día serán la parte del aire
que lleve mi huella,
el mensaje sincero de quien cerró los ojos
para acercarse al alma.
Y por eso, os ofrezco mis palabras
antes de que la vida y mi poema
ya se hayan convertido en esencia del viento.

MARIANO VALVERDE RUIZ (C)

Versión leída en II Encuentro Poético Musical del Mediterráneo, la noche del 31 de agosto de 2019 en la explanada del Castillo de San Juan de los Terreros, Pulpí, Almería, (España). 

NÁUFRAGOS DE LA NOCHE



NÁUFRAGOS DE LA NOCHE


Recuerdo que bailábamos a oscuras
una canción de Moustaki
entre los restos de ánforas fenicias
que salpicaban la arena
del barro de los siglos.

Estábamos borrachos de un verano
suicida y malandrín
que nos había abandonado al borde
de una playa ibicenca.

Éramos náufragos
entre las aguas de la noche,
siluetas compatibles
con las gafas de Lennon,
prófugos del trabajo
esperando a que las estrellas
recogiesen nuestra locura
con sus dulces destellos.

Tumbamos nuestros cuerpos en la arena
sin conciencia de lo que hacíamos,
como algas de un mar hippie
que se posan en mantos de hierba
mirando a las estrellas más distantes
para alcanzar otros planetas
e imaginar sus noches.

Las manos frecuentaron las galaxias
al extremo de nuestros dedos,
la magia del contacto milagroso
con las frutas de los astros,
las pieles de manzana
y las sábanas de rocío
que recubrían nuestra singladura.
Dibujaron en el aire
las imágenes de otros que estuviesen haciendo
burbujas con el tiempo
desde un remoto planeta.

Todo era nuevo
y extrañamente conocido.
Nada tenía nombre
ni nos importaba su origen.
Tan solo disfrutábamos
del hecho de estar vivos.

Nadamos por las nubes
hasta que el alba nos durmió.
Después,
el tiempo se alejó sin decir nada,
como nota de música
que se pierde en el aire
sin retorno posible.

Sin embargo,
algo quedó debajo de las pieles,
una esencia de la locura
que nos hizo ser más conscientes
de nuestra propia vida
y de lo complicado que es poder razonarla.


(SECRETOS DE AMANTES)
Todos los derechos reservados
Mariano Valverde Ruiz (c)

martes, 13 de agosto de 2019

LAS FORMAS DEL AGUA



LAS FORMAS DEL AGUA


Entre las cataratas del Niágara
se filtra la luz arcoíris
de un atardecer con tonos melancólicos
que ilumina las formas caprichosas
que adopta el agua en su caída.

Dos amantes encuentran su destino
mientras la fuerza de las aguas
se convierte en espuma.

Es una imagen hecha para el cine,
pero podría ser nuestro paisaje:
la exaltación de la naturaleza
convertida en pasión y sentimiento.

El amor no es eterno,
pero crea vivencias
que son irrepetibles,
y que buscan la eternidad
de un instante, como el agua al caer.

El tiempo permanece en su materia,
exime de peaje a los recuerdos
que portan su verdad, sin ataduras.

Su mensaje se queda en mi memoria
como nave varada en un remanso
del río que nos lleva.

Me estremece tan solo de pensarlo.

Te busco nuevamente
a cobijo del aire desalmado
que sobrevuela la existencia.

Y el tiempo es catarata de sabores
en la ternura de tus labios.

(SECRETOS DE AMANTES)
Todos los derechos reservados
Mariano Valverde Ruiz (c)

LA METÁFORA DE MANHATTAN



LA METÁFORA DE MANHATTAN


Parece aún estar vivo
el mundo metafórico de Manhattan
que captó Federico García Lorca
y convirtió en palabra de poeta.

Como seres anónimos
que caminan tras su destino,
contemplamos las calles y las gentes,
su ritmo de termitas
que huyen de la tristeza,
que buscan soledades compartidas
tras las ventanas
de los monstruos de acero,
o que obedecen a sus dueños
igual que autómatas.

Cuando cae la noche
con su manto de luciérnagas,
por dentro de los ojos
acristalados de los edificios,
parpadean burbujas de color,
se desangra la luz por las ventanas
como zumo de fruta navideña
igual que en otros puntos del planeta.

Ajenos al murmullo de las sombras,
nos preguntamos cuál fue el detonante
de la fascinación por las palabras
que alimentó al poeta
para crear un mundo metafórico
con la angustia de los humanos
que viven atrapados
en esta jungla de asfalto y metal.

Tal vez fuese otra clase de amor por los sentidos
que nunca alcanzaremos
a poder comprar con divisas,
ni encontraremos en supermercados
o en el ring de la bolsa.

Y nos refugiamos en el anonimato
para, desde nuestra insignificancia,
pasar inadvertidos
mientras le damos forma
a nuestros versos de pasión. 

Nueva York sigue dando a los amantes
razones para amar la intimidad del beso
donde nadie descubra su ternura
ni el sonido armonioso de los labios.

(SECRETOS DE AMANTES)
Todos los derechos reservados
Mariano Valverde Ruiz (c)


jueves, 1 de agosto de 2019

CON LAS NOTAS DEL FADO



CON LAS NOTAS DEL FADO


El puerto de Lisboa
va cambiando de tono con las horas.
Esa luz aceitunada que resalta los barcos
se convierte en reflejos azulados
con la melancolía del fado marinero
nadando en sus aguas.

La terraza de un bar
contiene el vino dulce de la copla
y los lamentos en el aire
de un dolor sobrehumano
que interpreta la voz de una mujer
sobre las notas tristes
de una guitarra.

No quiero imaginar siquiera
lo que ha de ser notar muy dentro
el dolor por la muerte
de quien es la razón
para seguir viviendo.

Te miro a los ojos
mientras escuchamos la letra
de una canción del alma.
No sé qué estarás pensando.
Hay profunda tristeza en tu mirada,
y, sin embargo, me hablas
de lo hermosa que es la vida.
Acaso ocultas lo que piensas:
no poder soportar
el dolor por la pérdida
de lo que ahora posees.

Recuerdo lo que decía Pessoa
sobre el arte de fingir un dolor
que de verdad se siente.
Y me envuelvo en la luna
para cubrir mi cuerpo
del frío espasmo que me asalta
tras el amargo final de la copla.


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Todos los derechos reservados
Mariano Valverde Ruiz (c)

OBJETOS DE LA CURIOSIDAD



OBJETOS DE LA CURIOSIDAD


Nos besamos apasionadamente
junto a la Casita del Pescador.
Mientras, unos turistas
discutían con saña
por no sé qué mala conciencia
como gigantes de platino
que pierden su esplendor
en el filo de las palabras.

Fue un acto reflejo y momentáneo,
como un instante de locura
que te quema los labios,
que anula toda lógica,
que ciega la conciencia
y no deja ver nada
más allá de uno mismo
y de la luz íntima que comparte.

Sin pretenderlo, fuimos presas
de la curiosidad de aquella gente,
objeto de miradas silenciosas,
por quienes, tal vez,
hacía mucho tiempo
que olvidaron las luces del amor
y añoraban la entrega pasional
que lucía junto a ellos.

Sin embargo,
nunca las cosas son como parecen,
tienen otra dinámica
que fluye al costado del cielo
como una materia invisible
que transporta el discurso
de la realidad.

Ellos no conocían
que, en aquel preciso momento,
una inquietud latente
por el futuro del deseo
y de nuestras vidas,
viajaba por las arterias
de nuestras almas
ajena a sus propios infortunios.

Nos atenazaban las dudas
y en aquel beso estaba
toda la materia del firmamento.


(SECRETOS DE AMANTES)
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Mariano Valverde Ruiz (c)

sábado, 27 de julio de 2019

UN PASEO POR EL RETIRO


UN PASEO POR EL RETIRO
                                

Cogidos por las manos
con lazos de pasión domesticada
por la dulzura,
esa templanza misteriosa
que deja el amor consumado,
andamos por las calles de Madrid
que alejan los ruidos de la urbe
y acercan las canciones de los pájaros
a las voces del viento
en los árboles del Retiro.

Contemplamos paisajes de colores
con tonos melancólicos,
las formas que nos brinda
el relieve del lago,
figuras suspendidas en el aire,
atravesadas por la luz,
testigos de un tiempo invisible
que amenaza con detenerse.

También nosotros quisiéramos
contener la voracidad del tiempo
para que no termine nunca
con esta dimensión de belleza infinita
que nos ilumina por dentro.


 (SECRETOS DE AMANTES)
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Mariano Valverde Ruiz (c)


UNA CLARA DIFERENCIA



UNA CLARA DIFERENCIA


Dirigimos los pasos de la complicidad
hacia los territorios madrileños
de una ciudad cosmopolita,
a las calles de los mimos hieráticos,
a las bocas del metro,
a las plazas y bulevares
donde gentes de todas las orillas
saborean el vino joven de la existencia.

Recordamos momentos
en los que la maraña de las dudas,
de la incomprensión y el recelo,
dejaron un dolor terrible
entre los terminales de los nervios
que mantenían conectada
nuestra complicidad.

Observando la diferencia
entre paz y conflicto
con afán de entender lo que no se comprende,
aprendimos que es necesario
conocer la diversidad
de nuestros mundos interiores
para evitar dolor y sufrimiento.

Igual sucede con las diferencias
entre hombres, religiones y culturas.
Es necesario conocerlas
para poder amarlas.

(SECRETOS DE AMANTES)
Todos los derechos reservados
Mariano Valverde Ruiz (c)

domingo, 21 de julio de 2019

DETRÁS DE LA VENTANA



DETRÁS DE LA VENTANA


Detrás de la ventana, al otro lado
de nuestra intimidad,
cae la noche igual que la conciencia,
como un negro vestido
de peso insoportable.

Escucho los sonidos estridentes
que producen los géneros de ese traje
al arrastrarse por el suelo.
Uno de ellos me sobrecoge.
Y mis ojos se llenan de tristeza
mientras escucho el llanto de este mundo.

Coches, sirenas, ruidos ahogados,
el viejo saxofón de un indigente,
perros que son la boca de la noche,
mensajeros del mal
capaces de ocultar una verdad
que descubra las fauces de los lobos
que siguen los destinos de los hombres
con hambre milenaria.
¡Tanta desolación! ¡Tanto frío!

Me acurruco en tus brazos.
Te desnudo y te amo entre las sábanas.
Mientras, el tiempo sigue con su vieja rutina,
y nuestra habitación cierra los ojos
a un mundo que no ama
lo hermoso que posee en sus silencios.

(SECRETOS DE AMANTES)
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Mariano Valverde Ruiz (c)