domingo, 8 de abril de 2018

LLUVIA DE OTOÑO






LLUVIA DE OTOÑO

Me estoy viendo escarbar dentro del basurero
del viejo bar estanco de Los Jopos.
Me distraigo en la búsqueda de envases de cerillas.
Recorto los anversos de las cajas
y guardo los dibujos que me muestran,
con brillos nacarados, la existencia lejana
de otras formas de vida más hermosas.
Coleccionaba aquellas simples imágenes
como joyas de cambio,
servían de trueque con los amigos
que tenían algún objeto de valor
para cruzar las puertas que llevaban al juego.
Los hallazgos estaban
siempre a merced del viento del azar,
como ahora las gotas que empapan mi tejado.
Esta lluvia de otoño, que moja los recuerdos,
se parece al discurso de una melancolía
que no encuentra sus tejas para ir deslizándose
por los huecos del tiempo hasta su aljibe.
Es la carcoma gris de la nostalgia,
herrumbre que corroe
las vivencias de aquel niño obligado
a interpretar de frente lo que le tocó en suerte.
Con la lluvia se van los abalorios
de esa realidad que fabricó
las cuerdas que me atan a mi tierra.
Y quedan las palabras, como joyas de cambio,
para obtener las gotas de lluvia que no mojen
el orgullo de haber vencido a la miseria.


 (La intimidad del pardillo)
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Mariano Valverde Ruiz (c)