jueves, 30 de noviembre de 2017

JINJOLERO






JINJOLERO


Se levanta del suelo con un tronco leñoso
que denota el cansancio de su lucha
contra la adversidad y el infortunio.
Sus ramas reconstruyen el paisaje
como un espacio curvo: una jungla de espinas
que fluye entre hojas festoneadas
con adornos asiáticos.
Los jilgueros decoran los sarmientos
entre flores con almas de luces amarillas.
El aire mece sus ramajes
igual que mi memoria para poder sentir
cómo el silencio habita la distancia
que separa las formas del ayer
y el terrible vacío de la pérdida
del lugar donde crece el jinjolero.
Solo por un instante dejo que cobre vida
una ilusión poética:
siento que ahora trinan los jilgueros
y que mi viejo cuerpo ya reposa
bajo la fresca sombra de septiembre
mientras está comiendo sus frutos agridulces,
o quizá sea yo, sin ser consciente,
una rama del jinjolero
que se confunde en el cansancio
de la lucha vital a la intemperie
y busca la paz dulce de su sombra.



(La intimidad del pardillo)
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Mariano Valverde Ruiz (c)