lunes, 9 de julio de 2018

PELIGROS








PELIGROS

Cada cita que disfrutamos
es una valiosa oportunidad
para ganar al mundo su indulgencia
por los riesgos de nuestra temeraria aventura.
Juntos vamos gozando los secretos
que compartimos, como una reliquia
de las fuentes del tiempo, hasta saciarnos.
Lo hacemos sin sentir miedo a apurar el alma
del preciado elemento que da forma al amor.
Creemos que el deseo es renovable
como el color bermejo de la aurora.
Pero, después del alba, sale el sol,
y con su pincel invisible
pinta de luz la oscuridad,
cambia el color de todas las ideas
o hiere las vivencias con dardos inquietantes.
Se imponen las obligaciones,
las normas cotidianas, los retos personales,
las injerencias de otros nuevos trinos.
Nos separan los ritmos de nuestros quehaceres
y aparecen las dudas, los temores,
la posibilidad de que el olvido
alimente su cruel carcoma
con la materia del deseo.
Corremos el peligro de perdernos,
de que se nos crucen por el camino
un ladrón de emociones o una musa perversa
que posean licencia del Parnaso
para anular el próximo encuentro con la Luna
y arrojarnos del cielo compartido.


(SECRETOS DE AMANTES)
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Mariano Valverde Ruiz (c)