lunes, 9 de mayo de 2016

RETRATO







Sobre un papel esbozo algunas pinceladas
con el color esquivo de la sangre.
Intento dibujar las facciones del hombre
que habita este poema. Tiene el rostro
que un iluso dejaría sobre un soporte blanco.
Es un hijo casual de la pobreza.
víctima del dolor,
carne de la miseria,
pero es alguien que quiere convertir
todo lo negativo en la belleza
de un misterio inasible.
Su figura parece el bosquejo de un árbol
perdido entre los grises
del color que cubrió la Península Ibérica
durante cuarenta años.
Es una nueva rama, brote verde
de un tronco ya caído,
un ser hecho a sí mismo,
un silbo permanente,
un pobre soñador preso por la tragedia
que marcó su carácter.
Y también es un trazo coherente
que refleja su vida en el papel
antes de ser más tierra,
más humo, más ceniza:
la certeza rotunda de la nada.



(La intimidad del pardillo)
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Mariano Valverde Ruiz (c)