lunes, 1 de enero de 2018

EL MONSTRUO DEL CHARCO






EL MONSTRUO DEL CHARCO


Una noche de invierno,
tras terminar el día de trabajo,
camino de mi casa,
pasé bajo los arcos de los porches
para evitar los charcos de la acera,
pero al cruzar el parque
me encontré con la Luna.
Aquella tarde había caído una tormenta.
El albero estaba cubierto por el agua
y el reflejo del cosmos.
Recordé una lejana noche de primavera
cuando mi solitaria infancia
regresaba del cine de Los Jopos
al paraje rural donde vivía.
Mis ojos descubrieron en el fondo del charco
un ser fantasmagórico
que se alzaba dispuesto a devorarme.
Durante la película,
el gigante asesino del tren Transiberiano,
había terminado con la vida
de todos los viajeros.
El monstruo sorbía los sesos de los hombres
por un círculo rojo que llevaba en su frente.
Volví a sentir el miedo a lo desconocido
y a reconocer mi vieja cautela
ante el abismo de lo oscuro.
Me estremecí al pensar en el azar ilógico
con el que se mezclan los sueños,
nuestra vida y la muerte.


(La intimidad del pardillo)
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Mariano Valverde Ruiz (c)