lunes, 6 de marzo de 2017

LOS ECOS DEL PLANETA







LOS ECOS DEL PLANETA


Los sonidos del mundo tienen su eco
en la buhardilla donde escribo.
Llegan, como tañidos de campanas lejanas,
el rumor de las olas o el silbido del viento.
A veces traen matices del Muro de Pink Floyd,
los acordes sinfónicos de Mahler
o los alegres trinos de un jilguero.
Pero son, casi siempre, los ecos de los días
que quedan tras la norma de la supervivencia
y el monótono tránsito del tiempo.
Hay sonidos que traen mal augurio,
palabras venenosas que inundan de saliva
los que adoran becerros de metal
y esperan tras la esquina para poder tentarte
con la mitad del cielo.
Escucho con tristeza sus discursos,
el necio sortilegio del vacío,
e imagino otra realidad
en la que no exista el engaño.
Otras veces, los ecos de la calle
relatan aventuras de noches en los pubs,
encuentros que poseen el color
de un neón alquimista,
cambian la luz efímera del deseo
por el oro que más nos recompensa.
Y así hasta cualquier sonido inesperado.
Cuando escribo, los ecos del planeta
reverberan en las palabras.
Todo lo que rodea mis sentidos
forma parte de mí y ahora es vuestro.


(OTRA REALIDAD)
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Mariano Valverde Ruiz (c)