miércoles, 1 de febrero de 2017

HABITAR EL AIRE





HABITAR EL AIRE


Concluye la jornada de trabajo.
Es viernes y la noche tiene sabor a menta.
Con su manto hipnótico recubre
las heridas sufridas
y todas las afrentas provocadas
por la necesidad de permanecer vivos.
La nobleza detiene por un tiempo
la rutina del ser depredador
que llevamos por dentro.
Buscamos en los seres que nos aman
una oportunidad para el encuentro.
El polvo de las horas
se reposa en las manos
y construye la hacienda de los sueños.
Una paz momentánea
endulza el sueño mágico
que nos va transformando en seres voladores.
Los sentidos reclaman el espacio
donde habita lo auténtico:
el amor, la belleza, nuestra vida…
Y vuelan las palabras como pájaros
que buscan en el aire
un hogar donde no lleguen las balas
de nuestros enemigos.
La esencia de un suspiro es nuestro lecho.


(OTRA REALIDAD)
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Mariano Valverde Ruiz (c)