lunes, 2 de enero de 2017

UNA TARDE DE DICIEMBRE






UNA TARDE DE DICIEMBRE


Me acomodo debajo de las ramas
de un granado desnudo.
Me siento en una piedra
que tiene forma cúbica
y el volumen pesado de mi sombra.

La tarde se derrama como un toro de sangre
sobre la tierra firme
que acuna mi memoria.
Cerca de mí caminan las hormigas
con hidalguía inventada.
Mis ojos siguen sus senderos
entre hierbas de cera cobriza.
Su caminar es lento, concienzudo,
obsesivo como el del tiempo
que se quiso quedar en el pasado
unido a los misterios de la infancia
que ahora presiento cercana.

Hoy, aparentemente,
nada importante ocurre,
solo el silencio me contempla
tras alguna caricia levísima del aire.
Sin embargo,
sé que cerca de mí, la inocencia
busca formas condescendientes
con la realidad que viví aquellos años.

Nada puedo cambiar,
tan solo intento dar razón de vida
de un niño que luchó a brazo partido
contra la adversidad y la pobreza.

A lo lejos, mi sombra, oculta en versos,
se pierde tras los montes con el sol.
Junto a mí, el crepúsculo interpreta
la conjunción de un hombre con su luz.


(La intimidad del pardillo)
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Mariano Valverde Ruiz (c)