domingo, 5 de octubre de 2014

EL SENTIDO DE LAS COSAS




Cuando nada comprendo
me convierto en agua del océano
que lame tu figura,
también en las orillas de una costa
delimitada por toda tu arena,
pero nunca en lejanía
o en almena de un castillo inexpugnable.
Entonces ese líquido
te moja los costados
y me ofrece el sabor
de todo lo infinito e inmaterial.
Sigo el sendero firme 
que marcan tus gemidos.
Camino por el éxtasis del sueño
respirando los aires que alimentan
lo que no es entendible.
Ensalzas en mi cuerpo cada día
el aura del misterio y esos ojos
dilatan las pupilas del deseo
hasta que todo tiene su sentido.



(El fuego del instinto. Ed. Vitruvio)
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Mariano Valverde Ruiz (c)