Quise hacer con ellos lo que nadie hizo conmigo: darles la voz de la experiencia, advertirles de los riesgos de no escuchar a quien ha sufrido el mal de la ignorancia. Góngora decía: "Las palabras, cera; las obras, acero". Se refería a que las palabras son frágiles y se quiebran pronto, pero las obras perduran. Espero que ellos lean mi ejemplo y que, con su experiencia, no descubran que tenían que haberme escuchado más de lo que lo hicieron.
Mariano Valverde Ruiz (c)
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