Miraba los árboles con los ojos perdidos entre las hojas. Había mucha ternura en aquella forma de ver pasar el tiempo. Era una mujer completa. Sus sentimientos paseaban por la arboleda como duendes de los sentidos. Tenía el don de comprender la relación entre los gestos y la naturaleza. Pero había una extraña tristeza en su forma de mirar. Necesitaba volver a ver a los suyos, a los que quedaron al otro lado de la frontera.
Mariano Valverde Ruiz (c)
Todos los derechos reservados






