Cada luz tiene su amanecer. Las plantas también son luz. La buganvilla es un fotograma del color y la vida. Un rosa pasional con la luz de un abrazo marca el territorio del aire. El cielo acuna a las flores nuevas. La mañana es dulce como miel del astro rey. La ternura se refugia en la sombra del arbusto. Flores y espinas se besan. El conjunto da nombre a la estética de un verso de Lorca. Pero no estamos en Granada ni es dieciocho de agosto de 1936. Es un día cualquiera a las puertas del jardín del universo. Y amanece con la luz de todos los poemas.
Mariano Valverde Ruiz (c)
Todos los derechos reservados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario