Un instante de lucidez, solo uno, y seremos conscientes de que todo es sueño. Recordaremos lo que nos dijo Calderón de la Barca y temblaremos como una flor de buganvilla en su vuelo hacia el suelo.
Mariano Valverde Ruiz (c)
Todos los derechos reservados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario